12/12/12

Som del... Constància

No és inèdit, però 25 temporades després Constància i Hospi tornen a creuar els seus destins en un partit de futbol. Duel amb pocs precedents (només dos), però que ens serveix d'excusa per, com ja és habitual, conèixer una mica més el rival d'aquest proper diumenge (11:30 hores). I difícilment haguem pogut trobar algú millor que en Sergio Sanz, cap de premsa del CE Constància perquè ens apropi el passat i el present de l'entitat inquera. Sanz, a més, és pare del porter del primer equip, Sergio Sanz i ha seguit amb l'equip els 17 partits que els de Joan Esteva han disputat de moment aquesta temporada. Veu, doncs, autoritzada, per il·luminar-nos un club que enguany fa 90 anys, una xifra envejable en temps difícils com els que travessem. Temps on encara és possible veure "llum al final del túnel".

Luz al final del túnel
Per Sergio Sanz

90 Años de historia contemplan a este CE Constància. 90 años que han dado para mucho, momentos inolvidables, y momentos que quisiéramos olvidar, pero todos ellos han ido forjando la historia y el carácter de un CE Constància que por fin ha vuelto a ver la luz al final del túnel.


El Constància nació en 1922 como el equipo de la sociedad de Socorros “La Constancia”, disputando en sus primeros años de vida el llamado “Campeonato Mallorquín”, y la Copa de España, antigua denominación de la actual Copa de SM el Rey.

Tras un obligado parón por la Guerra Civil entre 1936 y 1939, Comienza en 1940 una época dorada, donde disputa la categoría de Plata, la Segunda División, llegando a disputar una fase de ascenso a Primera División en la temporada 1943-44 tras alcanzar la tercera plaza en la liga regular. El partido definitivo se disputa en el Estadio de Chamartín ante 20.000 espectadores. El rival era el Deportivo de la Coruña, que luchaba para evitar el descenso desde la Primera División. El partido concluyó con la victoria del Deportivo de La Coruña, al derrotar al CD Constancia por 4 a 0.

Aquella derrota impidió el sueño de un equipo y de una afición, y el resultado fue la desmembración del equipo. Muchos de los jugadores que eran la base en la que se sustentaba el equipo cambiaron de aires, y el equipo entró en barrena, quedando en la 12ª posición la siguiente temporada, y descendiendo a Tercera División.

Tras 14 largas temporadas en Tercera, la temporada 1961-62 se consigue por fin el título de Liga de Tercera, y se vuelve a ascender a Segunda División, donde se mantiene otras 6 temporadas, hasta que en 1968 se vuelve a descender a Tercera.

Desde entonces, 37 años jugando en Tercera División, 6 Campeonatos y 5 Sub-campeonatos. Durante ese tiempo, únicamente una temporada, la 87-88, se disputó la liga de Segunda B, ocupando la plaza que dejó vacante el RCD Mallorca.


La pasada temporada, tras un brillante campeonato en el que solo se perdió un partido, con 85 puntos logrados, 68 goles a favor y únicamente 21 en contra, se consiguió por fin el ansiado ascenso, dejando atrás en la promoción al equipo del Villarrobledo, empatando a cero en Albacete, y venciendo por 2 a 1 en Inca.

De este equipo que consiguió despertar a la afición Constanciera de un letargo de 37 años, sobreviven hasta 14 componentes, que junto a dos jugadores que han pasado al primer equipo tras su etapa juvenil en el Fútbol Base, y 5 refuerzos, conforman un plantel netamente mallorquín en una plantilla con, posiblemente, el presupuesto más bajo del campeonato. Mezcla de juventud y veteranía, si esta plantilla tiene algo en común es su ilusión y sus ganasde demostrar el fútbol que llevan dentro.

21 jugadores de los que todavía dos permanecen inéditos en el presente campeonato liguero debido a sus desafortunadas lesiones en los ligamentos de su rodilla uno, y en el tendón de Aquiles el otro. Dos importantes bajas en la punta de ataque, que han hecho que en un campeonato en el que por los motivos que todos conocemos ha habido una excesiva acumulación de partidos, unido a una larga trayectoria en Copa del Rey, en la que se cayó en tercera ronda sin perder un solo partido en todo el campeonato, se haya producido una excesiva acumulación de partidos que ha hecho mella en el físico de la plantilla.

En el momento de escribir estas líneas, se llevan disputadas 16 jornadas, y pese a que el equipo ocupa posición de promoción de descenso, lo cierto es que con 4 partidos ganados, 5 empatados y 7 perdidos, 11 goles conseguidos y solo 14 encajados, únicamente en un partido no ha habido opciones reales de llevarse los tres puntos en juego.

Este es, pues, un equipo que da la cara en todo momento, que lucha cada balón como si fuera el último, que juega al fútbol con calidad, y que está convencido de mantener la categoría, poniendo para ello los medios a su alcance para conseguirlo.

Ahora ha visto la luz al final del túnel, y sabe que al salir de él le espera una bifurcación. A un lado un camino de esperanza e ilusiones renovadas, y al otro un nuevo túnel del que no conocen la longitud. Y esta plantilla tiene muy claro que camino debe tomar.

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